Las arcillas tienen numerosas aplicaciones terapéuticas en la piel gracias a sus propiedades desinfectantes, desintoxicantes, depurativas y calmantes. La arcilla verde está especialmente recomendada para pieles grasas o acnéicas porque tiene una gran capacidad para absorber impurezas de la piel y desinfectar.

La forma más eficaz de usar la arcilla verde es en forma de mascarilla. Mezclar la arcilla en polvo con agua hasta que obtener una consistencia cremosa. Se pueden añadir aceites vegetales y esenciales. Aplicar la mezcla en al piel y deja actuar durante 20 minutos y retirar con agua abundante, por último utilizar la crema habitual para hidratar.

  • Depura las capas más profundas de la piel.
  • Estimula la limpieza linfática.
  • Ejerce un poderoso efecto antiinflamatorio y refrescante.
  • Impide la proliferación de bacterias.

Se puede utilizar para regenerar la epidermis de forma muy suave como exfoliante suave y natural para pieles sensibles (dermatitis, eccema) que no resisten exfoliaciones agresivas. Añadir una cucharadita pequeña de arcilla verde a una cucharada grande de aceite vegetal. Extender la mezcla por la piel realizando pequeños círculos  suavemente.

También se puede utilizar como colorante natural en jabones artesanos.

Nombre: Arcilla verde

Aspecto: polvo

Color: verde

Olor: característico.

La ficha técnica de seguridad cumple con los requisitos de la Reglamento (CE) No. 1907/2006.

Almacenar en sitio fresco al abrigo de la luz dentro de envases llenos y cerrados, en lugares secos y ventilados.